Anticipada: 16,50 euros (Kafe Antzokia, Ticktackticket). Taquilla: 18,00 euros.
Desde Granada y difundiendo ese sabor andaluz que les caracteriza, Lori Meyers han dado frescura y una nueva visión revisitada al pop cantado en castellano. Tenían 16 añitos cuando arrancaron con versiones de Dinosaur Jr. Apenas con 22 terminaban su “Viaje de Estudios”(04) y un par de años después se instalaban en el ala mas psicodélica del célebre “Hostal Pimodan”: un guiño bohemio a Baudelaire ocupado por fantásticos manifiestos de filosofía personal (mi pequeña muerte) o escenas domésticas elevadas a poesía pop (nuevos zapatos ).
“Cronolanea” es su nuevo disco, que es ante todo un nuevo punto de partida. Diferente aunque familiar. Un inmenso trabajo que el grupo considera su “Magical Mystery Tour” particular y que se abre con sorpresa. Unos tambores en plan Gustav Holz te introducen en la majestuosa corte de King Crimson. Hasta descubrir que estás atrapado en el laberinto amniótico de Sufjan Stevens con permiso de Flaming Lips. Eso y mil detalles mas: theremines, teclados, acústicas e increibles estribillos, en el álbum mas fiero del grupo. Donde Lennon reinventa su Imagine(Transiberiano) o Lynyrd Skynyrd hacen de querubines confusos (Sin Compasión). Un disco que proyecta futuro revisando la sencillez luminosa del primero y la compleja belleza de “Hostal Pimodan” sobre informes emocionales que saltan del candor a la ironía. Entre el 12 y el 30 de Octubre Lori Meyers se recluyeron en los estudios Gismo 7 de Motril, un estudio con pequeños bungalows donde convivieron en plan Gran Hermano bajo la dirección de Ken Cooomer y Charlie Brocco, la ayuda de Antonio Lomas y un cuarteto de cuerda. Coomer (batería de Uncle Túpelo y luego de Wilco) y Brocco, (George Harrison, Fleetwood Mac,etc) forman un equipo de producción en Nashville responsable, entre otras cosas, del último álbum de Sugarplum Fairy.