Anticipada: 18,00 e (Kafe Antzokia y kafeantzokia.com, Power records). Taquilla: 22,00 e.
La legendaria banda inglesa por primera vez entre nosotros!.
A finales de los ‘70 el punk ya había echado raíces. The Sex Pistols (los anarquistas) se acababan de separar, The Clash (los combativos) iban por su segundo disco, The Ramones (los hedonistas) eran un fenómeno mundial. Todos ellos, aunque potencialmente peligrosos, lograron atraer la atención de la industria. Entonces llegaron ellos, los únicos... Si existe una palabra que pueda definir la música de The Only Ones es decadencia. Peter Perrett, líder y vocalista, hablaba sobre drogas reales, de adicción real. La agonía y desesperación que derrochaban muchas de sus letras tenían una influencia mucho más peligrosa que las rabietas de sus coetáneos, pero esto no impidió que CBS los fichara con sólo un single autoeditado hasta ese momento.
The Only Ones tiene su génesis en 1976. Peter Perrett tenía grabados ya un buen puñado de canciones y maquetas (tanto en solitario, como con su antigua banda England´s Glory) cuando su devenir artístico se cruza con la figura de John Perry. Éste, que empezó marcando con las cuatro cuerdas, decide centrarse en la guitarra y en agosto de ese mismo año, el combo se completa con Mike Kelley (ex Spooky Tooth) a las baterías y Alan Mair que toma el relevo del bajo. En 1977 graban el single "Lovers of Today", que llama rápidamente la atención de la prensa especializada. Un año después firman con CBS su siguiente single: "Another Girl, Another Planet", la canción más universal de la banda. Y meses más tarde, su primer LP es ya una realidad. Lo cierto es que la mayoría de sus temas ya habían sido grabados anteriormente, así que el trabajo de estudio fue relativamente fácil y rápido. "Another Girl, Another Planet", sin ir más lejos, está prácticamente registrado en una primera toma.
"The Only Ones" es uno de esos discos mágicos que engancha desde la primera escucha. La voz lánguida, lacónica de Peter Perret y las cuidadas y melódicas líneas de guitarra de John Perry son quizá los ingredientes esenciales de esta montaña rusa de emociones, donde subidas ("City of Fun", "The Inmortal Story"), bajadas ("Breaking Down", "The Whole of the Law") y momentos de relax ("No Peace for Wicked") se pasean sobre la lírica de Perrett, fuertemente marcada por su adicción a la heroína, ("Space travel's in my blood ,there ain't nothing I can do about it..."), y se unen a un romanticismo exacerbado, más propio de los poetas del siglo XVIII y XIX que de un yonki del XX. (Texto: freakmagazine.com).
Con todo, "The Only Ones" es pura expresión musical, haciendo honor al nombre de la banda como seres únicos en su especie y dejando para la historia, en cambio, una progenie de descendientes de lo más variopinta.