A: 10 euros (Kafe Antzokia, Power Records). T: 12 euros. Zenbat Gararen LAGUNAK: 6 euros. * FIN DE GIRA. ÚLTIMO CONCIERTO*
Llega el fin de la gira de Atom Rhumba con un concierto final que, sin duda, va a ser muy especial. Hay alguien que no se haya enterado todavía?. Si, va a ser el último concierto. Hasta cuando?. No sabemos, pero Atom Rhumba tomarán un merecido descanso durante una buena temporada para preparar nuevas canciones, nuevas historias. Y ahora se despiden por todo lo alto con este concierto, en la cima de su carrera. Un concierto que sirve de agradecimiento a todos aquellos que han seguido al grupo, lo han apoyado y sobretodo han disfrutado con sus canciones.
Es digno de admiración como un grupo de sus características pueda llegar a gustar a tanta gente. Sin duda, tienen muchos años de experiencia, y eso ayuda, la eterna carrera de fondo, el oficio del músico. Pero no solo eso, sino que Atom Rhumba es un grupo que ha conseguido llevar su música -claramente urbana- a un territorio rural, abriendo de esta manera los gustos de muchos aficionados de diferentes pueblos y provincias –tanto aquí, en nuestra tierra, como en el resto del estado- demostrando que el buen rock no entiende de fronteras. Y sin duda, una de las mayores virtudes del grupo reside en eso, en que al cabo de los años han conseguido que un público diferente y a su vez variado se haya enganchado a su modo de entender el rock’n’roll. Convertidos en el grupo más exportable que ha dado el rock vasco en muchos años, quien les ha visto en directo repite y el que no lo ha hecho todavía se esta perdiendo algo realmente bueno.
Llegados a este punto, Atom Rhumba aparcan las guitarras para una buena temporada. El 2007 ha sido un tobogán de año para el grupo, con adrenalínicas subidas y veloces bajadas. Como la vida misma. Esta será la última oportunidad de ver al grupo en directo con la formación actual; y que mejor sitio que en el Kafe Antzokia de Bilbao, en el salón de casa. Para la ocasión contarán con un repertorio diferente al habitual y estarán acompañados por una sección de vientos de lujo. Que no te lo cuenten.
Con ellos tendremos como complemento perfecto al trío madrileño Tres delicias una bomba de punk-blues que estalla sobre el escenario. Dos guitarras y un batería con grandes dosis de revival rockero, garaje y punk. Energía a raudales, ritmos tan sencillos y primitivos como efectivos, guitarrazos desafiantes y tres seres cantando o gritando, hasta la extenuación.