Entrada (sentados): 10,00 euros. Zenbat Gararen LAGUNAK: 5,00 euros.
Pas de Basque es un espectáculo del grupo de danzas ARGIA, considerado como único en el panorama de la danza vasca y que ha recibido excelentes críticas desde su estreno. Este último trabajo de J.A. Urbeltz supone un nuevo paso en la consecución de un modelo de danza vasca que hunde sus raíces en el patrimonio tradicional para florecer de forma absolutamente contemporánea y con vocación de sentar las bases sobre las que se articulará su desarrollo futuro. Colabora: Bilbo Hiria Irratia.
El mundo que inspiró las grandes creaciones baletísticas del período barroco ha desaparecido. Pero aquí y allá, al igual que pequeñas cerillas, todavía perviven algunas llamas de escasito cuerpo. De ese modo, Pas de Basque, es una propuesta que busca redescubrir para el gran público el encanto de las viejas danzas populares.
Danzas al desafío, carnavales y danzas del destino alrededor del Arbol de la Vida. Son coreografías que no prescriben.
El valor encantatorio de las danzas aquí presentadas, situado más alla de cualquier efímera moda, hace de Pas de Basque uno de nuestros principales referentes en el campo de la creación popular.
Pas de Basque
El último espectáculo de Juan A. Urbeltz y el grupo Argia supone un nuevo paso en la consecución de un modelo de danza vasca que hunde sus raíces en el patrimonio tradicional para florecer de forma absolutamente contemporánea y con vocación de sentar las bases sobre las que se articulará su desarrollo futuro.
Cada nuevo programa de Juan A. Urbeltz supone un hito en el panorama de la danza vasca, y levanta una enorme expectación motivada por la reconocida calidad de sus funciones, por su rigurosidad en la inspiración tradicional y por sus valientes propuestas, que tras el desconcierto inicial son imitadas con profusión y se constituyen en aportaciones fundamentales al repertorio coreográfico vasco. Espectáculos como Zortziko (1988), Alakiketan (1991) o Kondharian (1997) han causado una honda conmocion entre los aficionados a la danza, y han quedado grabados en la memoria colectiva de la cultura vasca.
Pas de Basque es un finísimo trabajo de bricolaje en el que Juan A. Urbeltz vuelve ha demostrar su maestría en el manejo de mimbres como la danza, las emociones, el ritmo, el gesto, la música y la magia con la que envuelve cada una de sus propuestas. El espectáculo está compuesto por tres coreografías, tres propuestas que miran con descaro al futuro desde la tradición:
El cuerpo de baile esta formado por 40 bailarines escogidos de varios grupos de reconocida trayectoria en el mantenimiento de las tradiciones locales y rigor en la formación de bailarines. Además del grupo Argia de Donostia, los bailarines provienen principalmente de los grupos Arkaitz de Añorga, Haritz de Elgoibar y Kezka de Eibar.
Gracias a la labor desarrollada por los maestros de Argia, Iñaki Arregi, Fernando Aristizibal y Jexux Larrea, los bailarines destacan por la brillantez en la ejecución y la versatilidad que demuestran en el dominio de diferentes registros y caracteres de la danza tradicional. Tres bailarinas de formación contemporánea dirigidas por Ana Remiro completan el cuadro de bailarines.
La danza vuela a hombros de la endiablada música interpretada en directo por una magnífica formación tradicional dirigida por Marian Arregi, con arreglos de ella misma y de Mikel Urbeltz
PAS DE BASQUE
Juan A. Urbeltz
Esta expresión, acaso la más emblemática en el léxico del ballet, hace justicia, en su universalidad, a la calidad de la danza tradicional vasca (¡alguna vez algo, tendrá que hacer justicia!). Lejos está el tiempo en el que Etienne Jouy escribía en L'érmite en province sobre el interés de Noverre y Dauverbal por llevar a Paris los jautzis que bailaban nuestros bordaris bajonavarros y laburdinos. Con todo, y a pesar de las desfavorables circunstancias en las que se tienen que desenvolver (parejas a la del pueblo que las cultiva), las danzas vascas continúan siendo de momento una realidad cultural. Con este nuevo trabajo, presentamos a la consideración general un espectáculo nacido de la danza tradicional, en el que se busca la calidad del gesto, la elegancia y fuerza en el paso, en el salto, en el arabesco o en el simple caminar, amalgamados por una virtuosa interpretación instrumental que nos permite seguir soñando despiertos.
BIZKAIKO DANTZAK – DANZAS AL DESAFIO
Después de casi cuarenta años de trabajar las expresiones colectivas de las danzas populares vascas, ha llegado el momento de que el bailarín tradicional ocupe su lugar en la escena y apropiándose del ritmo nos muestre sus saberes. Estamos de acuerdo con Curt Sachs (¡cómo no estarlo!) en que, en la danza, lo colectivo precede a lo individual, pero también es cierto que la habilidad y gracia individual, cuando tiene encanto, cautiva el alma colectiva. Para darse este placer, y tomar buena nota de la calidad de sus jóvenes, las sociedades tradicionales tenían algunos bellos e inteligentes mecanismos de control. Como es fácil adivinar, uno de ellos era la danza. Las danzas con desafío entre bailarines (sobre la superior habilidad y gracia de uno sobre otro) es un asunto tan especial dentro de la danza individual que su raíz se confunde y funde con lo colectivo. Por su proximidad al juego, estas danzas exigían al bailarín grandes capacidades para utilizar, bailando, espacios y objetos singulares. Un vaso con vino entre los suletinos, varas cruzadas en el suelo para la danza llamada Txakolin, la superficie de una mesa, de un banco, de una kutxa o arca como en la Kaxarranka de Lekeitio o un almute (antigua medida de trigo) como aquí vamos a ver. La fiesta está servida, y nuestros «ritmos de cojera», txingoka, estudiados por Béla Bartok en los Balkanes bajo la denominación de «ritmos búlgaros», los tomamos del Biñango zaharra de la aldea vizcaína de Berriz. Una interesante melodía que reconvierte para la danza el kyrie de la misa. Alegre y vital la fiesta es aquí vizcaina, como vizcaino era nuestro querido maestro Alejandro Aldekoa, txistulari de Berriz. Pero la iniciación a nuestra identidad colectiva también es ayudada por la mano generosa de Gath Arañe, de Etxahun de Iruri y de nuestros queridos amigos Jean Mixel Bedaxagar y Fierre Bordazahar.
NAFARROAKO DANTZAK – DANZAS DEL DESTINO
Entre los bailes colectivos, y dentro del espíritu que evoca PAS DE BASQUE, la bourrée en 3/8 (próxima a las melodías auvernesas más características) aparece en los Ingurutxos de la Navarra atlántica cuyos pasos arrastrados marcaban el ritmo sobre los pisos terrosos de eras y plazas. Danzas tradicionales muy bailadas en las bodas y otras reuniones sociales, van acompañadas de la danza de cintas como «baile del destino». El baile de cintas es una alegoría del destino a través del enjullo del tejedor. Este poste central sujeta en su copa las cintas, que serán trenzadas sobre el como imágenes del devenir. El poste central es, como Árbol de la Vida, el eje al que se sujetan las bailarines mediante una cinta que no es otra cosa que el cordón umbilical. La danza, circular como la misma vida, obliga a los danzantes a cruzarse a derecha e izquierda en un juego en el que las cintas dibujan un tejido alrededor del poste central. El cruzar alterno significaría que en la vida todos somos obstáculo, unos para otros. Al evitarse en sus encuentros frontales, los bailarines van construyendo su destino. Cuando la danza llega al cénit, todo el grupo mira en sentido contrario al de comienzo. Es la plenitud. Desde ahí, los cruces se inician en sentido contrario, destejiendo lo tejido. La danza inicia su descenso en un caminar que la llevará al ocaso. Al llegar a su fin, el círculo de danzantes se encuentra en la posición inicial, momento en el que el símbolo queda proyectado. La mano suelta la cinta, imagen de unión umbilical a la vida, y un nuevo estado se abre paso. Como alegoría de la vida, la danza ha terminado, por lo que el ocaso y la muerte se adueñan del baile y los bailarines. En Gipuzkoa, al igual que en Galicia, Valencia y otros lugares de la península Ibérica, el poste estaba rematado por un artefacto que ocultaba un par de palomas (símbolos del alma en su viaje al Cielo), a las que se daba suelta en el momento en el que el baile quedaba concluido. Esta importante danza oracular exigiría unas líneas sobre la mitología del destino. Tanto en Grecia y Roma, como en Egipto o Mesopotamia, las moirai o parcae son, además de tejedoras, las dueñas del destino. Ellas marcan la hora a cada persona mediante la manipulación del hilo de la vida; que la primera de las moiras Atropo, hila; la segunda Cloto, enrolla; y la tercera Láquesis, corta. Aunque los helenistas han interpretado la voz griega moira con el sentido de 'parte' (cada humano tiene su moira, su 'parte' de vida, felicidad, desgracia, etc.), no se deberían desestimar los paisajes periféricos, las orillas de ríos, ciénagas y lagunas, donde la tradición sitúa los ritos de adivinación y conjura.
INAUTERIA
El Carnaval, sobre el que ya hemos realizado numerosas publicaciones, recoge en PAS DE BASQUE una parte del drama rural suletino. Heredero de la gran tradición cultural del medioevo, en la que el hambre era la tachonada bóveda que atenazaba a la humanidad de aquel tiempo, el drama rural suletino pone delante nuestro una de las grandes metáforas sagradas del folclore europeo: la del Zamalzain o caballito de cartón. Por insólito que parezca, el caballito suletino no responde para nada a la imagen de un caballito real. Esta máscara equina, como el resto de sus hermanas europeas (caballitos ingleses, provenzales, griegos, búlgaros o rumanos), esconde la cara terrible de la calamidad bajo la forma de la plaga de langosta. Son experiencias muy viejas, de modo que tanto el Libro de Joel, Antiguo Testamento, y el Apocalipsis de San Juan, vemos a la langosta motejada de «caballo de guerra». Como imagen de la calamidad Zamalzain no es otra cosa que el Diablo. Tras su paso, la Maskarada suletina hace desfilar a bandas de oscuros e incompetentes caldereros, gitanos y oficios diversos como demostración de que, una vez que pasa la langosta lo que viene es hambre y desvertebración social. De cualquier modo, aquí no se van a recoger expectativas tan sombrías. El comportamiento de nuestro caballito es como el del resto de sus hermanos europeos: un permanente perseguidor de muchachas e intrépido bebedor de licores fuertes. El Carnaval se abre con el Branle, al que sigue, en clave de danza contemporánea, la perdida relación de Zamalzain con las buhamesas o gitanas. A continuación, en una relectura de Augustin Chaho y Violet Alford, dos grupos de khauter y bohaume parodian la muerte y resurrección del caballito en medio de una locura de danzas y carreras. Una elegante danza de buhamesas, en el más puro barroco suletino, da paso a la célebre godalet- dantza donde el juego individual del bailarín con el vaso es un buen cierre para esta propuesta experimental, y por tanto abierta a cambios y sugerencias que es PAS DE BASQUE.
ARGIA Euskal Dantzari Taldea
A mediados de los años sesenta, el grupo ARGIA inicia sus actividades que, durante cerca de cuarenta años constituirán el punto de obligada referencia para la actividad folklórica en el País Vasco.
A lo largo de todo este tiempo ha estado dirigido por J.A.Urbeltz, habiendo trabajado sobre un patrimonio de más de trescientas danzas y más de quinientas melodías tradicionales en los numerosos conciertos que ha dado tanto en el País Vasco como en Europa y América.
Proverbial en el grupo ARGIA lo constituye su cuidada puesta en escena y el color y calidad instrumental de sus músicos, unido a un vestuario tradicional de exquisito diseño.
El grupo ARGIA ha participado con gran éxito en Festivales Internacionales de Folklore donde ha recibido premios y reconocimientos al trabajo desarrollado: Primer Gran Premio Internacional del Festival de Middlesbrough (Gran Bretaña) en 1968. En 1970 Gran collar de Plata en el Festival de Dijon (Francia). En 1971 Festival de Sidmouth (Gran Bretaña). En 1973 Gran Festival de Charleroi (Bélgica). En 1974 tercer premio en el Festival Internacional de Llangollen (Gales-Gran Bretaña). En el decenio de los ochenta participa en el Festival Internacional de Zagreb (Croacia), en el Festival Internacional de Strasnice (Checoslovaquia), en el Festival Internacional de Cagliari (Cerdeña), Festival Internacional de Szeged (Hungría), etc.
En el año 1988, se abre una etapa donde se aborda una producción de gran formato que con la colaboración de nueve grupos de danza de ambos lados de la frontera y la ayuda del Gobierno Vasco terminará materializándose en el espectáculo ZORTZIKO que se estrenará en el Festival Internacional de Confolens (Francia) y que posteriormente será llevado por todo el País Vasco haciendo mención especial de su representación en la Quincena Musical de Donostia San Sebastián con motivo de la celebración de su cincuenta aniversario.
Zortziko posteriormente evolucionó, tras el estreno del ballet MURISKA a un nuevo espectáculo que incorporando dicho ballet y otras danzas, pasó a denominarse ALAKIKETAN.
Bajo ambas denominaciones y desde su estreno en 1988 se han realizado más de 70 actuaciones a lo largo de todo el País y fuera de él hasta terminar en París en el año 1994. Destacamos:
-Teatro Victoria Eugenia de Donostia - San Sebastián.
-Teatro Arriaga de Bilbao.
-Teatro Principal de Vitoria – Gasteiz.
-Castillo de Olite (Festivales de Navarra – Nafarroako Jaialdiak).
-Teatro Gare du Midi de Biarritz.
-Palacio de Congresos de Madrid.
-Teatro Champs Elysée de París.
Y los lugares de Iruñea, Baiona, Garazi, Maule y un largo etc.
En Junio de 1997 se estrena KONDHARIAN en el Teatro Arriaga de Bilbao para pasar posteriormente a representarse en los teatros Victoria Eugenia de Donostia (dentro nuevamente de la Quincena Musical), Gare du Midi (en los festivales Maitaldia – Le temp d’aimer), Principal de Gasteiz, Gayarre de Iruñea.
En setiembre de 2002 en el festival Maitaldia- Le temp d’aimer de Miarritze se estrena PAS DE BASQUE que se representará también en el teatro Arriaga(Bilbao), Durango, Gayarre(Iruña)…
La calidad de este grupo y sus proyectos hizo que fuera especialmente invitado al Festival Internacional de Danza de la Ciudad de La Habana en el año 1988 por la Directora del Ballet Nacional de Cuba, Alicia alonso, en el aniversario de “Giselle”.
En el año 1998, recibe el Premio Europeo para el Arte Popular por parte de la Fundación Alfred Toepfer de Hamburgo, cuya entrega oficial está prevista para el próximo otoño.
Junto con esta actividad principal y dentro de la asociación IKERFOLK, se desarrollan otro conjunto de tareas en torno a la difusión de la danza, indumentaria, música (festival Udazkenean Folk), publicación de libros, artículos y discos, realización de conferencias y cursos, etc. Así a través de este trabajo más de ochenta grupos de danzas vascas han recibido formación e información en todos y cada uno de los aspectos que conforman este singularísimo patrimonio cultural.
Juan Antonio Urbeltz
Juan Antonio Urbeltz Navarro, nació en Iruñea – Pamplona aunque siempre ha vivido en Donostia. Comienza a bailar en el grupo Goizaldi y en el año 1965 inicia en el grupo Argia un trabajo alrededor del folklore vasco en el que recoge docenas de danzas y melodías que, paulatinamente, irán formando un patrimonio excepcional.
Alrededor de programas monográficos dedicados a los distintos dialectos folklóricos del Pueblo Vasco, han sido mostradas más de quinientas melodías diferentes. Recuperaciones de indumentaria, instrumentos, formas orquestales y coreografías forman la aportación a la continuidad de la cultura tradicional vasca. Una aportación fundamental en sus variadas elaboraciones, desde el libro Dantzak editado por Caja Laboral Popular en el año 1978, hasta docenas de conferencias, programas radiofónicos, artículos periodísticos, ediciones discográficas, etc.
En el año 1988 estrenó el espectáculo Zortziko, en el año 1989 el ballet Muriska dentro del mismo espectáculo que pasa posteriormente a denominarse Alakiketan, 1997 Kondharian y 2002 Pas de Basque su última creación. Ese mismo año publica el libro Música Militar en el País Vasco – El Problema del zortziko.
El año 1994 publica Bailar el Caos – La danza de la osa y el soldado cojo y en 1995 el monográfico Alardeak, cuaderno Nº8 de la colección Bertan editada por la diputación Foral de Gipuzkoa. El 2000 publica –Los bailes de espadas y sus símbolos, Ciénagas, insectos y “moros”. El 2001con la editorial Etor-Ostoa y dentro de la colección “Euskalherria emblemática” con el título-Euskal dantza, sinboloen inguruan-
J.A. Urbeltz es presidente de la sociedad Ikerfolk y miembro de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, patrono de la Fundacion Jorge Oteiza y fue presidente de la Sección de Folklore de Eusko Ikaskuntza.
CREDITOS:
Pas de Basque
Juan A. Urbeltzen ideia bat da
Zuzendaritza, koreografia eta jantzien diseinua: Juan A. Urbeltz
Musika zuzendaritza: Marian Arregi
Musika moldaketak eta “San Juan gaua” doinua: Marian Arregi eta Mikel Urbeltz
Dantza maisuak: Iñaki Arregi, Fernando Aristizabal, Jexux Larrea
Jantziak: Juan A. Urbeltz, Amaia Bueno eta Itziar Otamendi
Koreografia garaikidea: Ana Remiro
Argiztatzea: Eragin
Soinuztatzea: TX
Musikariak: Marian Arregi, Oihana Irastortza, Arantzazu Mujika, Mikel Urbeltz eta Imanol Urkizu.
Zamaltzaina: Jokin Otamendi
Dantzari-Prebostak: Oier Araolaza, Onintze Azpeitia, Jon Balerdi, Monika Bañales, Amaia Bueno, Goikiria Cerrato, Lohitzune Cerrato, Oihana Etxabe, Josu Garate, Nagore Imaz, Eguzkiñe Irazabalbeitia, Abel Iriondo, Ainhoa Larrañaga, Mikel Legorburu, Ainhoa Lendinez, Nerea Lendinez, Oier Mendiola, Jaione Olasagasti, Garikoitz Otamendi, Itziar Otamendi, Ane Sarasketa, Unai Urbizu.
Dantzariak: Fernando Aristizabal, Iñaki Arregi, Miren Arrieta, Nerea Bereziartua, Oihana Chico, Eider Elorza, Mikel Elustondo, Nora Ezenarro, Eneritz Gonzalez, Aiert Ibarbia, Oier Ibarbia, Andoni Iriondo, Enrike Izagirre, Irati Kortabitarte, Jexux Larrea, Jon Lizarralde, Maider Lizarralde, Unai Lizarralde, Imanol Marañon, Amaia Otero, Idurre Ramos, Nerea Sanz, Harkaitz Urreta, Ikuska Uriguen, Ekhi Zugasti.
Dantzari garaikideak: Ana Remiro, Oihana Elizalde, Mirian Perez
Dantza taldeak: Argia E.D.T., Arkaitz E.D.T., Haritz E.D.T., Kezka E.D.T.
PRENTSATIK HARTUA:
Cada nuevo programa de Juan A. Urbeltz supone un hito en el panorama de la danza vasca, y levanta una enorme expectación motivada por la reconocida calidad de sus funciones, por su rigurosidad en la inspiración tradicional y por sus valientes propuestas. Espectáculos como Zortziko 8 (1988), Alakiketan (1991) o Kondhairan (1997) han causado una honda conmoción entre los aficionados a la danza.
“Pas de Basque” es un fino trabajo de bricolaje en el que Juan A. Urbeltz vuelve a demostrar su maestría en el manejo de mimbres como la danza, las emociones, el ritmo, el gesto, la música y la magia con la que envuelve cada una de sus propuestas. El espectáculo está compuesto por tres coreografías, tres propuestas que miran con descaro el futuro desde la tradición: Danzas al desafío, danzas del destino y danzas del carnaval.Esta serie de alegorias entre lo cotidiano, lo metafisico y lo festivo forman un montaje que adopta el nombre de “Pas de Basque”, expresión emblemática del ballet, en la que se hace referencia a la danza vasca. Con esa idea inicial, diferentes grupos de dantzaris, hasta un total de medio centenar sobre el escenario, en el conjunto del montaje, van desgranado diversas danzas, más o menos conocidasw, para llegar a la apoteosis final con bailes tradicionales del Carnaval de Zuberoa.
El cuerpo de baile está formado por 50 bailarines escogidos de varios grupos de reconocida trayectoria en el mantenimiento de las tradiciones locales y rigor en la formación de bailarines. Además del grupo Argia de Donostia, los bailarines provienen de otros grupos.
Gracias a la labor desarrollada por los maestros de Argia, Iñaki Arregio, fernando Aristizabal y Jexux Larrea, los bailarines destacan por la brillantez en la ejecución y la versatilidad que demuestran en el dominio de diferentes registros y caracteres de la danza tradicional.
La danza vuela a hombros de la endiablada música interpretada en directo por una magnifica formación tradicional dirigida por Marian Arregi, con arreglos de ella misma y de Mikel Urbeltz.
J.A. Urbeltz
Floclorista y coreógrafo nacido en Pamplona y afincado en San Sebastián, Juan Antonio Urbeltz lleva más de 40 años trabajando en torno a la cultura popular de Euskal Herria.
En la década de los 60 conoce a Jorge Oteiza y se convierte en miembro de la Escuela Vasca de Arte Contemporáneo, adquiriendo el compromiso de investigar a fondo en el ámbito de la coreografía tradicional. Es autor de numerosos libros relacionados con la danza.
El trabajo realizado con su grupo ARGIA ha revolucionado la danza tradicional vasca. Fruto de un minucioso trabajo de recogida de material que se ha prolongado durante años, Urbeltz y su grupo ARGIA han llevado a los escenarios obras como Irradaka, Zortziko, Alakiketan, Muriska Kondharian, o más recientemente “Pas de basque”.
Urbeltz ha ofrecido sus espectáculos en la Quincena Musical de San Sebastián, Gran Teatro de La Habana, Universidad George Washington Festivales de Navarra, Palacio de Congresos y Exposiciones Madrid, Arriaga de Bilbao, Thèatre des Champs Elisées de Paris, Festival Internacional de Szeged (Hungría), etcétera.
Hora: 20:00